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ESCOLA

Consejos para principiantes (gener 2011)

Texto: Tom Frost
Imágenes: Willy Uribe

Hace ya algún tiempo que vengo pensando en escribir esto. Cuando empecé a surfear, hará ya casi 6 años, era poca la gente que entraba en el Mediterráneo a buscar olas. Como yo era un inconsciente, ni me planteé lo que la mayoría de gente: que hay más olas en el Norte, que hay escuelas de surf… simplemente compré una Bic 7,3 tremendamente vieja y mal cuidada (estuve una semana quitándole un grip horrible que la cubría de arriba abajo, poniéndole cera, arreglando las quillas…) y el neopreno más barato del mercado y me metí al agua sin siquiera mirar previsiones, una mañana a finales de septiembre, en Sitges, con menos de medio metro.

Hoy en día hay mucha gente que se anima a probar el surf, y algunos incluso se quedan, pese a la competencia sólida del snowboard (otro deporte de invierno) y al tradicional frío de toda sesión invernal.

Con el aumento de gente surfeando en el Mediterráneo y la falta de tradición surfística inherente a nuestras costas, vienen los problemas. La mayoría de veces se debe a falta de conocimientos esenciales de seguridad, de prioridad o de equipamiento. Conocimientos que no son excepcionalmente difíciles de aprender, pero que conviene dominar para disfrutar y dejar disfrutar a los demás.

Las reglas de prioridad y seguridad más importantes se han tratado ya muchas veces en este foro; no está de más reseñarlas, aunque sea como un link. Sin embargo, he elaborado estos consejos en forma de cortos decálogos y centrándome en otros aspectos que suelen quedar fuera de las normas básicas. Mi intención es que todo aquel que se mete en el agua se lo pase lo mejor posible y que no constituya un problema ni para sí mismo ni para los demás surfistas.

Estos consejos están pensados para los principiantes que entran al mar Mediterráneo. Por ello no hablo de mareas, casi inexistentes en nuestro mar, ni de otras problemáticas propias del surf oceánico. Se tienen en cuenta las condiciones de nuestro mar, mucho menos pródigo en olas que los océanos, mucho más cerrón e infinitamente más caprichoso.

Para escribir este pequeño compendio no sólo me he basado en experiencias personales, sino también en las de otros amigos y miembros del foro, así como en contribuciones suyas en el mismo. Sin los siguientes foreros, este compendio no habría sido posible: Sergi, Nephilim, Juanillo, Murphy, Oscame, Dylanbcn, Carlita, Pingu, Pumuki, Marc_surfer y AnnaRaus. Igualmente importantes, las preguntas y dudas de Berto y Óscar, mis novatos preferidos.

Tampoco habría sido posible sin los cientos de preguntas de Jeproca a través de Hotmail, las continuas incursiones a Costasurf.com como lurker, y algunas publicaciones como Surfing: the Manual (Advanced) de Jim Kempton, The Surfboard, de Ben Marcus; o los blogs de Niegà, Dídac y sobre todo el de Willy Uribe, así como los artículos en algún número monográfico de revista dedicado al Mediterráneo.

A Willy tengo que agradecer, además, las magníficas fotografías que ha cedido para el artículo en Surfcatalunya.cat. Doble deuda, pues.

Ah, y está dedicado a mi chica, que comienza ahora a dar sus primeros pasos en esto del surfing dominguero mediterráneo.

¡Saludos a todos ellos y Buenas Olas para todo el mundo!

* * *

a.- Seguridad

1- Nunca entres en el mar con tabla si no estás seguro de que podrías salir sin ella. Este consejo no es sólo para principiantes, vale para todo el mundo. Pero cuando llevas un tiempo entrando al agua adquieres cierto conocimiento de las condiciones, y es más fácil discernir si el mar supera tus condiciones o no. Piensa que una mala caída puede romper el invento y hacerte volver nadando a la orilla.

COROLARIO: Sobre todo al principio, procura nunca surfear solo.

2- Nunca coloques la tabla entre las olas y tú. Es la mejor manera de que una ola te lance la tabla
a la cabeza y te rompas la nariz.

3- Al remontar, mira siempre hacia atrás. Si hay alguien remontando detrás de ti NO sueltes la tabla, aunque el espumón que te caiga encima sea de órdago: puedes hacerle mucho daño. Si no hay nadie y aún no dominas el pato o la tortuga, puedes soltar la tabla y pasar la ola por debajo, buceando.

4- Mientras estés aprendiendo hazlo en un lugar apartado en el que no puedas molestar a surfistas más experimentados que corren la ola. Al principio te interesará coger espumas para aprender a controlar la tabla y ponerte de pie. No necesitas olas con pared.

COROLARIO: Nunca surfees cerca de bañistas. Ni siquiera si eres casi un profesional. Nunca. Nun-
ca.

5- El consejo más importante que te puedo dar, y curiosamente uno de los que menos se dan:

APRENDE A REMAR.

Parece una tontería pero es la parte más importante del surf. Te pasarás un 95% del tiempo remando y sólo un 5% cogiendo olas, así que conviene saber hacerlo bien. La remada no sólo es la diferencia entre coger o no coger una ola; es lo que te puede sacar de un apuro o permitir que ayudes a alguien que está en uno. El verano es el momento ideal para aprender a remar, dado el tradicional platazo veraniego mediterráneo.

6- A la hora de remontar, hazlo por donde ya ha roto la ola y sin cruzarte en el camino de los que están bajando olas. Cansa más, pero es la manera ideal de evitarte lesiones y malos rollos.

7- Cuando te metas al mar intenta notar si hay corrientes antes de entrar. Pásate unos minutos mirando el mar. Si la corriente es muy fuerte quizás no sea el día adecuado para aprender. Piensa que, por norma general, cuanto más viento hay, más corriente hay.

8- Si te ves atrapado en una corriente, nunca intentes remar a la contra. Cálmate, observa hacia donde te lleva y rema a 90 grados, en diagonal. El mar desplaza miles de millones de toneladas, tú ni existes en comparación: remar a  contracorriente sólo conseguirá cansarte.

COROLARIO: Nunca, jamás sueltes tu tabla. Es tu ventaja. Por mucho que tu instinto te diga que la sueltes y vuelvas nadando, va errado. Tu tabla es lo que te permitirá volver sano y salvo.

9- Aprende a sentarte antes de llegar al pico. Así, cuando tu tabla salga disparada de debajo de tu culo como un cohete Saturno 5, evitarás que aterrice en la cara de nadie.

10- No te cortes y pregunta. Ante cualquier duda, cualquier problema, recuerda que puedes preguntarle a algún surfista un poco más experto qué hacer. La mayoría no somos mala gente, y algunos hasta estarán encantados de darte algún consejo.

b. Equipamiento

1- La tabla de un principiante tiene que tener características diferentes de la de alguien que surfea desde hace un tiempo. Un novato necesita flotabilidad y estabilidad, y eso se traduce en tamaño y volumen. Independientemente de tu tamaño y peso, necesitarás una tabla GRANDE. Olvídate de comenzar con un pinchito como el de Kelly Slater. Eso llegará más tarde, y puede que en el camino descubras que te gustan las tablas grandes. Para comenzar busca tablas de tipo minimalibú, evolutivas o longboards. Recuerda: el volumen es tu amigo.

2- No surfees sin invento. Por mucho que lo hayas visto en las pelis de Waimea en los años 60. Esto no es Waimea, es el Mediterráneo, y tú no eres Greg Noll. La única razón para surfear sin invento es que no haya nadie en el agua y las olas sean chiquititas. Incluso así, te recomiendo que no lo hagas a menos que sepas acabar las olas con la tabla dominada (si no, te tocará nadar hacia la orilla a buscarla cada vez).

3- El surf, en el Mediterráneo, es un deporte de invierno. Eso implica el uso de un neopreno, escarpines y, opcionalmente, guantes y capucha.

3.1- El neopreno ha de quedar ajustado como una segunda piel. No escatimes en esto: por muy buen precio que te haga el colega de su neopreno antiguo, no lo compres si no te va ajustado: entrará agua y pasarás frío. Si eres joven y no has acabado de crecer, lo mismo: compra un neopreno ajustado. Luego lo podrás vender, pero ir con un neopreno grande es el peor error que puedes cometer.

3.2- Los escarpines conviene que sean con suela dura, sobre todo si vas a entrar en zonas con guijarros o piedras.

3.3- Cuida tu neopreno. Tras una sesión lávalo con agua dulce y déjalo secar pero no al sol: lo acartona. Hay opiniones divididas en torno a si mearse dentro del neopreno es bueno o malo. Yo no seré quien te lo prohíba. Da un gustito…

3.4- El neopreno más usado en invierno en el Mediterráneo es un 4/3. Los demás grosores y tipos (3/2 para entretiempo, 2/2 shorty para verano, etc.) son optativos. Si eres friolero puedes añadir una licra térmica (afelpada) por debajo del neopreno. Las hay de manga larga y de manga corta. Tú mismo.

4- Encera bien la tabla. No escatimes en cera o la tabla será una pista de patinaje. Cuando creas que le has puesto suficiente cera, ponle media pastilla más. Antes de cada sesión pasa la mano por encima: si resbala, peina la cera o añade más.

5- Lleva siempre tu propia cera. He visto amistades seriamente comprometidas por esta estúpida razón. Cada uno es responsable de su equipo, así que lleva tu puta cera.

COROLARIO: hasta por lo menos octubre es buena idea llevar protección solar. Piensa que el mar refleja y multiplica los rayos del sol, así que no escatimes en protección.

6- Hay bolsas herméticas para llevar las llaves del coche sin que se mojen. Úsalas. Los demás sistemas implican dejar las llaves en el coche/furgo, y son inseguros. Últimamente ha habido incluso robos de vehículos, así que cuanto más difícil lo pongas, mejor.

7- Como recomendación: no tunees el coche o furgo con pegatas de surf. Es una indicación clara a los chorizos de dónde tienen un botín fácil: en el tiempo que te toma darte cuenta de que te están robando, remar hasta la orilla, quitarte el invento y correr hacia tu coche, te han robado 6 veces.

8- Es mejor que el invento sobre que no que falte. Las tablas se miden en pies y pulgadas. 1 pie (30,45 cm.) equivale a 12 pulgadas. Por lo general, has de llevar el invento con el tamaño más parecido a tu tabla. Si tienes una tabla de 6,4 has de llevar un invento de 6 pies. Si tienes una tabla de 6,10 te conviene uno de 7 pies. Y si estás en medio (6,6, 7,6, 8,6…) puedes escoger.
Los pros lo llevan corto para arrastrar menos cable, pero esto tiene un riesgo: si caes mal tu tabla estará más cerca de tu cabeza. Te recomiendo que tires un poco largo, al menos hasta que tengas nivel.

9- La parte más desconocida de una tabla son las quillas. Sin embargo, son las que determinan el comportamiento de la tabla en la pared de la ola. A la hora de empezar, las quillas típicas de plástico con que viene equipada la tabla son más que suficientes. No vale la pena que gastes un dineral en quillas de fibra, madera o carbono que no comenzarás a apreciar hasta dentro de unos años. Es más importante, por poner un ejemplo, que cuando tengas un nivel medio comiences
a probar tablas con otras composiciones de quillas: singlefins (1 sola quilla) twinfins (sólo 2) quads (cuatro)… Esto te permitirá mejorar tu surfing y aprender hasta qué punto un movimiento depende de las quillas, del tail (cola) o bottom (perfil inferior) de la tabla…. y sobre todo de ti mismo.

 

10- Cuando el mar está bueno, todas las tablas son buenas; cuando el mar está difícil es cuando se
nota la diferencia. Tenlo en mente; las olas en el Mediterráneo no son ideales, aunque tengamos
sesiones buenas.

c. Actitud, prioridades

 

1- Apréndete las prioridades en el pico y respétalas. Eso no sólo implica no saltar olas; también implica no culebrear: maniobrar por detrás de otros surfistas para ganarles la preferencia.

las normas del surf en este foro

2- Cuando llegues al pico, saluda y deja pasar una serie como deferencia hacia los que ya están allí. Llegar y remar la primera ola es de maleducado y muerto de hambre, y en algunos picos puede comprometer seriamente tu sesión.

3- Cuando llegues a un pico que no es el tuyo habitual, compórtate como te gustaría que se comportaran los visitantes a tu playa habitual. Es la mejor manera de hacer amigos y evitar localismos y malos rollos.

COROLARIO: Nunca es buena idea mezclar opiáceos y olas. Ni alcohol. Ni otras sustancias de esas tan divertidas pero tan malas. No seré yo quien te diga qué hagas con tu vida, pero procura hacerlo después de la sesión, no antes. Gracias.

4- Respeta las vibraciones de cada pico. Si llegas y hay un buen ambiente preexistente, con charlas, chistes y buen rollo, no surfees a caraperro. Si llegas y todo son caras largas y silencios, quizás no sea el mejor momento para contar ese chiste guarro que acabas de aprender.

5- Ayuda y serás ayudado. En el mar estamos en un elemento extraño y en algunas playas la ayuda médica puede tardar bastante en llegar. Eso te obliga a confiar en los que te rodean y a los demás, a confiar también en ti. Si ves a alguien en problemas, pide ayuda a los demás y ve a ver si puedes ayudar.

6- Si surfeas en longboard tienes una clara ventaja: puedes situarte más adentro y pillar las olas antes.

Esto no equivale a una licencia para acaparar. Los demás también tienen derecho a

disfrutar de las olas. Recuerda: ser un “ansia” nunca es bueno.

7- En una situación en que no hay una preferencia clara, es bueno repartirse las olas. Un “tuya” en el momento adecuado volverá multiplicado en alguna otra serie.

8- Niños y mujeres: también son surfistas. Tienen los mismos derechos que tú. Lo digo porque hay algunos en el pico que parecen haber estado durmiendo los últimos 60 años.

9- El mar es de todos. Ir de pie sobre un cacho de foam o epoxi no te hace mejor que el que decide disfrutarlo en un kite, en windsurf, en canoa, en boogie o buceando. Ser surfista no te hace mejor, ni más guapo, ni te concede más derechos.

10- Surfea otros mares, otras playas. Busca. Conoce otros ambientes, es bueno para tu técnica, para tu actitud y para el alma. Lleva el respeto como bandera.

d. Técnica

1- Ponte más adelante. Más. La manera más fácil de detectar a un novato es la tendencia a colocarse muy atrás para remar. Esto hace que la tabla parezca un fueraborda; además la remada es menos eficiente y las olas te pasarán por debajo. Como norma general, al remar la punta de tus dedos queda a la misma altura que la punta de tu tabla.

2- Rema con los brazos pegados a la tabla, nunca separados. Es bueno notar la tabla en la parte interna de los brazos. Remar con los brazos separados es menos eficaz, cansa más y queda feo.

3- Las manos han de formar una ligera copa al remar. Los dedos separados tienen menos eficacia.

4- Remar no es como nadar crawl, aunque se parezca ligeramente. Se trata de “arrastrarte por la superficie del agua”, no de hacer natación sobre una tabla.

5- Junta las piernas. Aunque al principio te dará equilibrio, remar con las piernas abiertas cansa más porque arrastras peso muerto. Las piernas siempre encima de la tabla. Que los pies se
toquen.

6- La remada previa al take-off (la maniobra de ponerse de pie) es diferente de la remada para remontar o para desplazarte. Ha de ser progresiva. Has de ir de menos a más. Has de acelerar para pillar la ola. No es necesario patalear ni remar estilo “mariposa”. Sólo remar de manera progresiva, acelerando.

7- Lo más esencial del take-off es cuándo hacerlo: has remado acelerando y de repente notas que la ola levanta el tail (cola) de la tabla. En ese momento, si todo ha ido bien, la tabla se “estabiliza”. Se debe a que el agua ha dejado de comportarse como un líquido y ha pasado a comportarse como un sólido, como una rampa de skate. Ahora es el momento de ponerse de pie.

8- Para ponerse de pie hay muchos trucos, todos buenos, pero un error básico: no cojas los bordes de la tabla. Pon las manos planas a los lados del pecho, como si estuvieras… como si hicieras una flexión. Si agarras los bordes de la tabla, la frenas cuando más velocidad necesitas, y tiendes a caerte de lado.

9- En el take-off intenta no poner todo tu peso hacia delante. Deja un poco de peso sobre las quillas, porque son las que dirigen la tabla. Poner todo el peso delante es como hacer un caballito con la moto: coges velocidad pero no tienes dirección.

10- Acabada la ola, ya sea que corras la pared o que sólo vayas hacia la orilla, procura caer con la tabla controlada. De lo contario corres el riesgo de dar un tablazo a alguien. Los grandes surfistas de Hawaii se tiraban a una ola de 18 metros y la acababan estirados de nuevo sobre la tabla, como al remar. No te tires de cabeza o de espaldas a menos que conozcas muy, muy bien la zona, o te arriesgas a hacerte mucho daño contra un fondo poco profundo o contra rocas.

e. Extras:

1- Aprende a hacer la tortuga. La tortuga (eskimo roll en inglés) consiste en darse la vuelta hasta quedar bajo la tabla invertida para que la ola pase por encima. Es una maniobra extraordinariamente útil, no sólo para tablas grandes, sino incluso para tablas cortas, cuando tras 4 patos seguidos no te queda energía para el siguiente espumón que se viene encima. Asegúrate de clavar la punta de la tabla en el agua y deja que la ola pase por encima.

2- Aprende a hacer el pato. El pato (duck diving) o cuchara es la maniobra más difícil de hacer correctamente en el surf cotidiano. Cuando creas que lo dominas, vendrá alguna ola que te pondrá en tu sitio. Lleva años perfeccionarlo. Pero vale la pena y te ahorra mucho esfuerzo y penurias para llegar al line-up. Si te lo estás preguntando, te respondo: no, yo aún no lo hago correctamente.

3- Que te graben o te hagan fotos desde fuera es genial si quieres aprender de tus errores. Pero un golpe mortal a tu ego. (¿Esa cosa con tan poco estilo soy yo? ¿De verdad se me ve tan torpe?) Así que, procura que te las hagan. Todo lo que suba tu nivel y baje tu ego es bueno, ¿no?

4- Uno de los secretos del buen surfing es discernir entre las olas “basura” y olas buenas. Cada playa y cada sesión es diferente, pero por norma general, busca olas con una rampa lisa y definida. Las mejores olas son las que dan un poco de miedo al acercarse.

5- Otro secreto es el posicionamiento. En virtud de tu tabla, de tu forma física, de tu remada y de las olas te convendrá estar más o menos adentro. Por otra parte, el pico es la parte más alta de la ola, allá donde primero comienza a romper. Cuanto más cerca estés del pico, más probabilidades de pillar la ola. Lleva años perfeccionar el posicionamiento, y hay gente con una facilidad especial para ello.

6- Cada vez hay más gente en el agua. El surf es adictivo en todas sus formas. La educación y el respeto deberían ser la norma, pero a veces no es así y hay altercados. Mi consejo es: nunca caigas en provocaciones. Si hay mal rollo en el pico, aíslalo. Si el mal rollo eres tú, sal y vuelve otro día. Nunca hay razones para convertir una discusión en algo más. En algunos de los spots más concurridos (Maresme, spots urbanos) esto es, lamentablemente, cada vez más frecuente. Una buena excusa para lanzarte a buscar playas menos concurridas y menos conocidas.

7- Y ya que estamos: una buena manera de asegurarte sesiones buenas y poco concurridas es no facilitar datos sobre esa playa magnífica que has encontrado. Internet es culpable, en gran medida, de la masificación de montones de lugares. Sé discreto: tus sesiones lo agradecerán.

8- Las escuelas de surf son un buen método de entrar en el surf. Sin un gran gasto económico te permiten ver lo básico del deporte y decidir si te engancha o no. Las mejores escuelas, evidentemente, son las oceánicas (en el Cantábrico, en Canarias…) debido a la mayor frecuencia de olas y a que aprovechan las distintas mareas para distintos niveles de enseñanza.

9- Uno de los aspectos que más me comentan los principiantes que me voy encontrando es que el surf es mucho más cansado de lo que parece. Evidentemente, los medios de comunicación han fabricado una imagen completamente distorsionada de lo que es el surf, en la que no hay lineups, ni se rema, ni hay cansancio, ni neoprenos: sólo chicos y chicas cachas y rubios cabalgando olas hawaianas con bermudas de colores o minúsculos bikinis. La realidad es la siguiente: surfear cansa, y mucho. Y pone en forma, de una manera como pocos deportes lo hacen. Antes de entrar
al mar conviene que tengas una mínima forma física. Eso implica una dieta equilibrada, un poco de ejercicio aeróbico (sostenido: correr, nadar, ir en bicicleta) y evitar excesos con el alcohol y otras sustancias chungas.

10- En mi humilde experiencia, el surf es un deporte sobre todo mental. Casi todo depende de tu actitud previa. De alguna manera en el mar te enfrentas a ti mismo/a, y el mar sólo acentúa lo que ya llevas dentro. Si vas de mal rollo tendrás una mala sesión; si vas de sobrado, te pondrá en tu sitio. Si no crees en tus posibilidades no surfearás bien. La preparación mental es más importante que la física y se reduce a una sola norma: MÉTETE PARA DIVERTIRTE. Esa es la meta final. El surf no es un deporte, aunque puede serlo; no es un estilo de vida, aunque puede serlo. El surf es sólo un juego. Estás ahí para jugar. Para hacer lo mismo que los niños y los delfines, y las foquitas: pasártelo bien. No para demostrar nada a nadie, ni para demostrártelo a ti mismo. Diviértete, disfruta. No hay nada más importante.

Tom Frost